El 23 de julio de este año entraba en vigor la Ley de Jurisdicción Voluntaria y con ella la posibilidad de que los ciudadanos puedan acudir a cualquiera de las casi 3.000 notarías españolas para contraer matrimonio. La preparación jurídica, la distribución geográfica del notariado español y el desarrollo tecnológico con que cuenta, que garantizan y agilizan la tramitación del matrimonio, son algunas de las ventajas que han podido comprobar los primeros españoles que han celebrado su boda ante notario.

Así, el sábado 14 de noviembre, el magnífico marco del Colegio Notarial de Madrid acogía su primera boda. Leticia y Benjamín han sido los primeros en dar el ‘sí, quiero’ en un colegio notarial.

La notaria que los ha casado, Blanca Valenzuela, ha comenzado la ceremonia dando la bienvenida a los contrayentes e invitados. Tras las lecturas de los padrinos, la notaria ha expuesto los artículos del Código Civil que recogen los derechos y deberes del matrimonio: igualdad en derechos y deberes, respeto y ayuda mutua y obligación de vivir juntos, guardarse fidelidad y cuidado y atención de ascendientes y descendientes que de ellos dependan. Los novios leyeron sus mutuas dedicatorias, cerrando el acto la notaria Blanca Valenzuela al asegurar, en relación a su labor, que “los notarios recibimos, y a veces ayudamos a forjar, un acuerdo entre partes y lo solemnizamos frente a terceros. En este caso, ya nos dais hecho el amor y nosotros damos fe pública de ése vínculo personal”. El tradicional “sí, quiero”, y la declaración de unidad en matrimonio por parte de la notaria, ha dado lugar al intercambio de anillos y votos de los novios que ha finalizado con la entrega de las arras